¿Usted se disculpa o busca perdón?

«Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros»
Colosenses 3:13

PIENSE EN ESTO

Asegúrese de perdonar. Ayer alguien vino a mí y me dijo: «Quiero que me perdone». Mi primera reacción fue decir: «No se preocupe. No pasa nada». Pero me di cuenta de que eso hubiera sido un error, porque eso no es perdonar. Lo que esa persona necesitaba y merecía era perdón. Así que no le dije simplemente: «Olvídelo». Le dije: «Le perdono». Eso es muy importante.

A veces, cuando cometemos una falta, no vamos con la otra persona y decimos: «Le pido perdón». Decimos: «Si herí sus sentimientos, lo siento. Quiero disculparme». Pero, en el fondo, lo que estamos diciendo es: «Quiero disculparme y explicarle por qué hice lo que hice».

La palabra «disculpa» viene del griego apología, que significa hacer una defensa. En la apologética, por ejemplo, se defiende la fe. Así que, muchas veces, lo que realmente estamos haciendo al disculparnos es defendernos. Pero si usted ha herido a alguien, no se disculpe; mejor diga: «¿Podría perdonarme? Estuve mal». Y si alguien le ha ofendido, no diga simplemente: «Olvídelo. No importa». Diga: «Le perdono». Hágalo de forma plena. Así, ese pecado queda sepultado en la tumba del olvido de Dios. Perdone completamente.

¿Cuál es la diferencia entre una disculpa y pedir perdón?

¿Cuándo ha sentido la tentación de justificar sus acciones en lugar de pedir perdón sinceramente?

PUNTO DE ACCIÓN

Tómese un momento para reflexionar si ha ofendido o herido a alguien. Busque a esa persona y pídale que lo perdone.

© Profundice al ver: LA LIBERTAD DEL PERDÓN - Mt. 6:9-15 (Q1694) https://youtu.be/P2HdvBA9pN8